
Celeste y TowerFall, dos reconocidos juegos independientes, fueron retirados de la Xbox Store como parte de una protesta contra Microsoft por sus vínculos comerciales y tecnológicos con el ejército de Israel. La decisión fue confirmada por Maddy Thorson, cocreadora de ambos títulos, quien explicó que responde al llamado internacional de boicot promovido por el movimiento BDS.
A través de una publicación en Bluesky, Thorson confirmó que ambos juegos fueron retirados voluntariamente de la tienda de Xbox para apoyar la campaña. Esto significa que ya no pueden adquirirse digitalmente en la plataforma, aunque quienes los compraron anteriormente podrán seguir descargándolos y jugándolos. Ambos títulos continúan disponibles en otras plataformas, como PlayStation, Nintendo y PC.
¿Qué es el movimiento BDS y por qué está boicoteando a Microsoft?
BDS son las siglas de Boycott, Divestment and Sanctions (Boicot, Desinversión y Sanciones), un movimiento internacional liderado por organizaciones palestinas que comenzó en 2005. Su objetivo es ejercer presión económica, comercial e institucional sobre Israel y las empresas que considera involucradas en violaciones de los derechos del pueblo palestino.
El movimiento promueve que consumidores, organizaciones y empresas dejen de adquirir determinados productos, retiren inversiones o suspendan relaciones comerciales con compañías identificadas en sus campañas.
En 2025, Microsoft y su división Xbox fueron incorporadas a los objetivos prioritarios del boicot debido a los servicios de infraestructura en la nube e inteligencia artificial que la compañía estadounidense proporcionaba al ejército israelí mediante Microsoft Azure.
La empresa reconoció públicamente que mantenía contratos tecnológicos con el Ministerio de Defensa de Israel. Posteriormente, en septiembre de 2025, anunció la suspensión de determinados servicios de almacenamiento e inteligencia artificial utilizados por una unidad militar israelí, después de investigar denuncias relacionadas con la vigilancia masiva de civiles palestinos.
Sin embargo, esta medida no significó la ruptura de todas sus relaciones comerciales con Israel, por lo que Microsoft continúa figurando entre los objetivos del movimiento BDS.
Los estudios independientes comienzan a tomar medidas
El retiro de Celeste y TowerFall no es un caso aislado. A mediados de octubre, House House, estudio australiano responsable de Untitled Goose Game, anunció que su aventura cooperativa Big Walk no llegaría a Xbox mientras Microsoft permaneciera dentro de los objetivos del boicot.
El estudio reconoció que esta decisión impediría que algunos jugadores disfrutaran del título con sus amigos, pero explicó que prefería mantener su postura frente a las actividades comerciales de Microsoft.
Para los desarrolladores que participan en estas iniciativas, retirar sus juegos o evitar lanzamientos en determinadas plataformas representa una forma de manifestar sus preocupaciones éticas y ejercer presión sobre las empresas tecnológicas.
Estas decisiones también generan debate dentro de la comunidad, ya que afectan directamente a los usuarios de Xbox, quienes pierden acceso a determinados lanzamientos por decisiones relacionadas con conflictos internacionales.
Por ahora, Microsoft no ha anunciado cambios en su división Xbox como respuesta a estas retiradas, mientras que Celeste, TowerFall y Big Walk se suman a los ejemplos de cómo el conflicto en Gaza y las campañas de boicot están teniendo repercusiones dentro de la industria de los videojuegos.











